Editorial

Aprendizajes emergentes y nuevas tecnologías

Al hablar de tecnologías de la información y la comunicación TICs en el ámbito educativo, o de aprendizajes emergentes, muchas veces se remite a imaginarios de vanguardia, a una creencia de estar presenciando un nuevo paradigma del aprendizaje que en sí mismo estaría solucionando muchos de los vacíos y retos de la educación tradicional. Sin embargo al poner en contexto todos los componentes de las TICs al servicio de la sociedad y de la educación, se encuentra un panorama complejo que implica a usuarios en diferentes niveles de preparación e integración con las tecnologías, grandes brechas económicas y de infraestructura que limitan el acceso, y una vertiginosa dinámica de avances que hacen de la rápida obsolescencia un reto adicional en búsqueda de una aparente vanguardia.

Recursos como conectividad, aulas virtuales, educación en la nube, dispositivos móviles, apps, software específico, bibliotecas en línea, dispositivos de todo tipo, no son nada eficientes en promover el aprendizaje excepto cuando están estructurados por ejes fundamentales como son la asequibilidad, el liderazgo de instituciones y docentes, y una visión concreta transversal que integre políticas claras de implementación en las áreas donde sea eficiente y de formación en tecnologías.

Esta formación, como elemento fundamental debe apuntar a desarrollar competencias en los docentes para diseñar y desarrollar contenidos integrados, alineados con objetivos de aprendizaje desde lo general de la institución hasta la particular de cada programa. Esto llevado a la práctica implica la observancia de lineamientos estructurales en el diseño, pero implica un especial esfuerzo en el desarrollo de estrategias de interacción y colaboración entre usuarios, orientada al aprendizaje, donde las actividades planteadas superen la expectativa de la repetición o la memorización, y aborden experiencias ligadas al contexto del aprendiz buscando establecer vínculos significativos con su realidad que propicien el aprendizaje.

Un reto a enfrentar es el de cualificar a los docentes al punto en que sus diseños y desarrollos de contenidos guíen la tecnología y no como ha ocurrido en muchos casos, que la tecnología guíe, o peor, limite el contenido y sus alcances.

Las tecnologías en su avance y diversificación están ampliando el horizonte más allá de la educación formal haciendo en muchos casos borrosa la frontera con la informal, y tal vez es allí donde radica el gran potencial de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en la educación, ya que se convierten en estratégicas para promover el aprendizaje fuera del aula. En apoyo a la educación formal, las nuevas tecnologías bien aplicadas, pueden generar ámbitos de colaboración, experiencias de aprendizaje en ámbitos no estructurados o formales que si se reconocen y se orientan, sin llegar a formalizarlos, pueden implicar una diferencia enorme en cuanto a la generación de oportunidades de aprendizaje. Aprovechando las nuevas opciones que las TICs ofrecen para que las personas se comuniquen, colaboren y socialicen se pueden generar espacios de aprendizaje que no necesariamente dependan de las instituciones, sino de la accesibilidad a la red general que los dispositivos personales permiten en la medida en que su adquisición, uso, portabilidad y conectividad están cada vez más al alcance de los individuos. Centrando los esfuerzos en la accesibilidad a la red, a recursos interesantes, a programas articulados y contenidos estructurados en torno a objetivos de aprendizaje desarrollados en actividades que generen valor con base en las TICs, - independientemente de la plataforma o los dispositivos empleados- la educación dará el salto esperado en cuanto a mejorar el acceso en condiciones de flexibilidad y equidad que las nuevas tecnologías facilitan. En concreto valiéndose de ellas para ser agentes del cambio a partir de la conexión entre la información útil que usuarios ávidos de aprender necesitan, en ritmos, pertinencia y temporalidad acordes con la dinámica que las mismas tecnologías imprimen a todos los ámbitos de la sociedad.

Si bien, las TICs, ofrecen un amplio repertorio que puede apoyar el aprendizaje a partir de la disposición de recursos de información y comunicación, la creación de redes de colaboración en tiempo real sin restricciones de localización y flexibilidad por parte del aprendiz, entre otras ventajas, aún quedan espacios donde los aprendizajes a desarrollar implican más que recordar, comprender o aplicar elementos fundamentales, y requieren de analizar y evaluar para finalmente crear, lo cual si bien puede ser apoyado por los nuevos recursos tecnológicos de la información y la comunicación, necesariamente precisan de la relación directa entre el aprendiz y un grupo de trabajo guiado por un docente, en el que de manera presencial se estructuren metodologías y criterios de trabajo colaborativo en disciplinas tales como el diseño, donde antes que las nuevas tecnologías asociadas a lo digital, se aborda el aprendizaje juicioso de lo fundamental para desempeñarse con suficiencia en el mundo del diseño, apoyándose en el uso de los elementales y análogos modelos con lápiz y papel.

La Facultad de Diseño, Imagen y Comunicación, a partir de lo planteado en su plan de desarrollo 2011-2016, en concordancia con los lineamientos establecidos en el plan de desarrollo institucional, está avanzando en la dirección indicada para integrar las TICs en su quehacer, incorporándolas en los diseños integrados de curso, buscando aprovechar todo su inmenso potencial, para apoyar el desarrollo de aprendizajes significativos emergentes en la formación de excelentes profesionales en diseño que entendiendo las TICs y sus inmensos alcances, puedan comprender la complejidad de estos tiempos de abrumadora información, empleando el pensamiento de diseño para leer e interpretar entre líneas de la inmensa realidad comunicacional y encontrar patrones de oportunidad de intervención con diseño en los múltiples contextos y escalas posibles.

 
Camilo Vega Quiñones, D.I.
Secretario Académico
Facultad de Diseño, Imagen y Comunicación.
Universidad El Bosque
Bogotá, junio de 2012

Última modificación: 15-06-2012 | Copyright Universidad El Bosque  | Licencia CC by-nc-sa